En un nuevo Día de la Lealtad, levantamos las banderas históricas y nos abrazamos con los compañeros y compañeras. Sobre todo con aquellos que en estos últimos 4 años han sufrido la persecución y el daño feroz del neoliberalismo en la mesa de los argentinos. Pero como cada 17, volvemos a renovar esperanzas y sueños. Pensando en el sol que se asoma, en el futuro que nos espera. En la Argentina que se viene.